La espera
Viene ... No viene ... miro la calle . Es otoño . Y otoño tiene un gran prestigio emocional .
Otoño de alma , de abandono , de beleño ,
entra en mis nervios lánguidos de sueño
cual la punta excitante de un puñal .
Viene ... No viene ... En la doliente calle
el paisaje amarillo da un contagioso esplín .
Miro el vidrio de la ventana aquella .
Pasa un viento nervioso ... pienso en ella .
Vuela una hoja muerta ... pienso en mí .
Viene ... No viene ... Cada voz perdida o cada
fugitiva silueta de estación
envuelta toda en pieles , en la calzada ,
o cada ruido en la escalera , cada pisada
marca el compás de mi corazón .
Viene ... No viene ... Y esta frase ingenua revuela
en el aire , deshojase como una margarita .
En el vidrio tamborilean mis dedos .
Yo digo un verso y en mi verso , quedo ,
tímido , pasa un nombre de mujer .
Viene ... No viene ... Viene ... No Viene ... La tarde baja con la mano cansada y de decir adiós .
Y yo sigo con mi pobre plegaria :
¿ Qué sería de mí si ella no llegara ?
¿Y qué será cuando ella llegue , Dios? ( Guilherme de Almeida ) |