Violetas
Leves, mojadas, melodiosas,
su oscura luz morada insinuándose
tal perla vegetal tras verdes valvas,
son un grito de marzo, un sortilegio
de alas nacientes por el aire tibio.
Frágiles, fieles, sonríen quedamente
con muda incitación, tal la sonrisa
que brota desde un fresco labio humano.
Mas su forma graciosa nunca engaña:
nada prometen que después tricionen.
Al marchar victoriosas a la muerte
sostienen un momento, ellas tan frágiles,
el tiempo entre sus pétalos. Así su instante
alcanza
norma para lo efímero que es bello,
a ser vivo embeleso en la memoria. ( Luis Cernuda ) |