 |  # 106: A mi alma
Siempre tienes la rama preparada
para la rosa justa; andas alerta
siempre, el oído cálido en la puerta
de tu cuerpo, a la flecha inesperada.
Una onda no pasa de la nada,
que no se lleve de tu sombra abierta
la luz mejor. De noche, estás despierta
en tu estrella, a la vida desvelada.
Signo endeleble pones en las cosas.
Luego, tornada gloria en las cumbres,
revivirás en todo lo que sellas.
Tu rosa será norma de las rosas,
tu oír de la armonía, de las lumbres
tu pensar, tu velar de las estrellas. ( Juan Ramón Jiménez ) |
|  |  # 107: Un aviso a la vida
¡Quiero olvidar!
No, no olvides,
comprende, aprende...
Nada olvides.
De todo saca provecho.
De la signa que enseña.
No adelanta sufrir
por algo que ya pasó.
Comprende, aprende...
Nada será igual
todo cambia
vos cambias, cambia...
Mismo que no sepas
lo bueno también mata.
Ahora ya sabes, no olvides...
Entonces vive, revive
inventa, reinventa,
siempre prosigue, sigue...
Estoy a tu lado
en un dulce cariño.
Yo soy la Vida ! ( Celito Medeiros ) |
|  |  # 108: Voy entre soledades
Junto a mi voz tu voz reveladora
fue entre las voces pura y verdadera.
La noche fue más noche y hechicera.
La vida fue más vida y triunfadora.
Todo dentro de ti, libertadora,
tuvo el milagro de la primavera.
Mi pena no fue pena duradera,
ni aquella soledad desoladora.
Hoy mi voz no es mi voz, es boca impura.
La vida es menos vida a cada instante.
La noche es menos noche y más oscura.
Y en esta soledad, agonizante,
en busca de tu amor y tu procura
voy, entre soledades, nevegante. ( José Rafael López Rosas ) |
|  |  # 109: Hoy no lo dabes
Hoy que me tienes cerca, hoy que me tienes
junto a ti como el aire, hoy que te miras
en mis ojos, no sabes lo que valgo.
No sabes lo que valgo, oh, sí; mis dedos
están pronto a verse entre los tuyos
como ateridos pájaros, mi boca
se abre a tu beso antes que tu lo pidas;
y aunque yo no diga, porque ignoro
las palabras superfluas, tú bien sabes
que estoy lleno de ti como está el árbol
lleno de flores en primavera
y de sollozos cuando pasa el viento.
Hoy que me tienes cerca, hoy que te busco
para apoyar esta cabeza mía
tan llena de tristeza en tu regazo,
a veces como un niño y otras veces
con la grave fatiga de los hombres
que en vano recorrieron los caminos
del mundo, en busca del ansiado sueño;
hoy que te ansío, hoy que me tienes cerca,
no sabes lo que valgo.
Mañana sí; mañana cuando el frío
de la ausencia te envuelva como un brazo
invisible; mañana, cuando esperes
en vano al que no ha de volver ya nunca,
sabrás lo que soy; hoy no lo sabes.
Y cuantas veces en tu alcoba triste
habrás de recordar a aquel muchacho
silencioso y extraño, que tenía
esa cara tan pálida, esos ojos
como un sueño siempre, y esa boca
con algo de ansiedad y algo de hastío,
y aquel aspecto suyo, tan cansado...
Y cuando te pregunten: "¿En qué piensas?"
leve rubor encenderá tu rostro,
y como sin querer, acaso digas:
"¡En nada...!" Pero tu alma
murmurará en silencio: "¡Era tan bueno!"
¿Y tus ojos? ¿Y tus queridos ojos? ( Alfredo Bufano ) |
|  |  # 110: Ni línea, ni color
Ni línea, ni color, ni voz suave,
ni el mirar que fascina...
¡Tan sólo tu divina
gracia de sonreír que a cielo sabe!
Sonrisa cielo: quien te goza, apenas,
se da cautivo de tu fuerza ingrave
ni línea, ni color, ni voz suave...
son cárceles, sin guardas, sin cadenas. ( Rafael Laffón ) |
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