 |  # 206: Hoy no lo sabes
Hoy que me tienes cerca, hoy que me tienes
junto a ti como el aire, hoy que te miras
en mis ojos, no sabes lo que valgo.
No sabes lo que valgo, oh, sí; mis dedos
están pronto a verse entre los tuyos
como ateridos pájaros, mi boca
se abre a tu beso antes que tu lo pidas;
y aunque yo no diga, porque ignoro
las palabras superfluas, tú bien sabes
que estoy lleno de ti como está el árbol
lleno de flores en primavera
y de sollozos cuando pasa el viento.
Hoy que me tienes cerca, hoy que te busco
para apoyar esta cabeza mía
tan llena de tristeza en tu regazo,
a veces como un niño y otras veces
con la grave fatiga de los hombres
que en vano recorrieron los caminos
del mundo, en busca del ansiado sueño;
hoy que te ansío, hoy que me tienes cerca,
no sabes lo que valgo.
Mañana sí; mañana cuando el frío
de la ausencia te envuelva como un brazo
invisible; mañana, cuando esperes
en vano al que no ha de volver ya nunca,
sabrás lo que soy; hoy no lo sabes.
Y cuantas veces en tu alcoba triste
habrás de recordar a aquel muchacho
silencioso y extraño, que tenía
esa cara tan pálida, esos ojos
como un sueño siempre, y esa boca
con algo de ansiedad y algo de hastío,
y aquel aspecto suyo, tan cansado...
Y cuando te pregunten: "¿En qué piensas?"
leve rubor encenderá tu rostro,
y como sin querer, acaso digas:
"¡En nada...!" Pero tu alma
murmurará en silencio: "¡Era tan bueno!"
¿Y tus ojos? ¿Y tus queridos ojos? ( Alfredo Bufano ) |
|  |  # 207: Pensamientos
Ningún daño puede acaecerle a una persona
con un corazón lleno de compasión, con palabras
embellecidas por la verdad, y con un cuerpo
dedicado al bienestar de los demás. ( Sathya Sai Baba ) |
|  |  # 208: Levántate poeta
No sé vestirme de gala para cantarte Poesía.
Tú me vistes de alegría con tanto que me regalas.
Puedo viajar con tus alas y descubrirme en un cuento;
ser paisaje, sentimiento...retorno a casa de alondras
o latir entre las sombras, sin despertar los silencios.
Escapar a la cordura, ser niño, Navidad...Amor,
y hasta encontrarme con Dios y su divina ternura.
Encaramarme a la luna, ver mil fronteras sin dueños,
y un nuevo Mundo de Ensueño...que despierta y se sorprende,
como la magia de un duende que va pintando sus sueños.
¡Vive Poesía...y devora espacio y tiempos dormidos!
Soy viajero que a bebido de tu copa las auroras.
¡Feliz!...porque siento ahora de tu caudal la influencia;
que es mucho y más, es La Esencia...que respiro por tu piel.
¡Déjame gozar la miel, sin agonías de ausencias! ( Nelson Andonovich ) |
|  |  # 209: Yo voy alegremente
Yo voy alegremente por donde va la vida,
entre vernales hálitos o ventiscas de otoño,
mirando como cuaja en la yema el retoño
o cómo voltejea una rosa caída.
Yo voy con pie ligero y labio sonriente
a veces solo, a veces con el turbión humano,
y llevo mis ensueños cogidos de la mano
y mi enjambre de rimas en torno de la frente.
Tengo una flama oculta que siempre va conmigo,
flama de amor que nunca se extingue ni consume;
si hay una flor al paso, aspiro su perfume,
si hay una fresca boca, corro a besarla...y sigo...
Yo soy como un viajero que reza la floresta
sin que jamás le importen ni rumbos ni distancias,
a quien el bosque entona un himno de fragancias,
una canción de risas y un madrigal de fiesta.
Yo sé que viento y lluvias con ímpetu salvaje
suelen barrer las frondas; mas tengo yo un asilo
callado y misterioso en que esperar tranquilo
a que el sosiego torne y a que el torrente baje.
¡Oh, mi divina gruta de goces interiores
en que la vida adquiere intensidad extraña,
que sólo yo conozco, que eternamente baña
un sol que prende luces y que revienta flores!
Allí callada y sola va a meditar el alma
como la linfa corre, como la alondra vuela,
allí el ensueño pasa cual fugitiva estela
que va regando espumas sobre la mar en calma.
Tristezas...sí las tengo; mas cuando el alma llora,
un inefable goce con mi dolor se aduna;
romántico trovero de las noches de luna,
soy lujurioso amante del sol y de la aurora.
Yo voy alegremente...De eróticas empresas
no la ocasión propicia esquivo, a fuer de sabio,
y en más de alguna boca bebió el sediento labio
la sangre de las moras y el jugo de las fresas...
Yo vivo alegremente, y al dar mi despedida
a mi postrer crepúsculo o mi última alborada,
estrecharé en mis manos la mano de la amada
y cerraré mis ojos al beso de la vida. ( Enrique González Martínez ) |
|  |  # 210: Niña morena y ágil
Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.
Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.
Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.
Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva
como el trigal y el sol, la amapola y el agua. ( Pablo Neruda ) |
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