 |  # 206: Rima XCVII
Nave que surca los mares,
y que empuja el vendaval,
y que acaricia la espuma,
de los hombres es la vida;
su puerto, la eternidad. ( Gustavo Adolfo Bécquer ) |
|  |  # 207: Rima XCII
Apoyando mi frente calurosa
en el frío cristal de la ventana,
en el silencio de la oscura noche
de su balcón mis ojos no apartaba.
En medio de la sombra misteriosa
su vidriera lucía iluminada,
dejando que mi vista penetrase
en el puro santuario de su estancia.
Pálido como el mármol el semblante;
la blonda cabellera destrenzada,
acariciando sus sedosas ondas,
sus hombros de alabastro y su garganta,
mis ojos la veían, y mis ojos
al verla tan hermosa, se turbaban.
Mirábase al espejo; dulcemente
sonreía a su bella imagen lánguida,
y sus mudas lisonjas al espejo
con un beso dulcísimo pagaba...
Mas la luz se apagó; la visión pura
desvanecióse como sombra vana,
y dormido quedé, dándome celos
el cristal que su boca acariciara. ( Gustavo Adolfo Bécquer ) |
|  |  # 208: Te quiero ; lo sabes, me quieres ; quien sabe, te amo ; lo juro, me amas; lo dudo. ( Anónimo ) |
|  |  # 209: Sólo porque alguien no te ama como tu quieres, no significa que no te ame con todo lo que tiene. ( Anónimo ) |
|  |  # 210: Además de una rosa te regalo un espejo, porque depués de ti lo más bonito es tu reflejo. ( Anónimo ) |
|
|  |
|
|  |