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Poemas de Amor, Versos Románticos

Poemas de amor, grandes versos románticos. Los más notables poetas cantan al amor.



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Poemas de amor, Versos para Conquistar Más Votadas, Página 45:

# 221: Rima LXII


Primero es un albor trémulo y vago,
raya de inquieta luz que corta el mar;
luego chispea y crece y se difunde
en ardiente explosión de claridad.

La brilladora lumbre es la alegría;
la temerosa sombra es el pesar;
¡Ay!, en la oscura noche de mi alma,
¿cuándo amanecerá?
( Gustavo Adolfo Bécquer )
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# 222: Dejándonos llevar

Hay que dejarse llevar
por la vida,
no hacerle oposición
a las cuestiones
que se balancean porfiadamente
con los vaivenes
del viento
sobre los heroicos síntomas,
sobrevolando el mar
de par en par extendido
hasta armonizar
todo el clima de este corto domicilio.

Con los pasos distendidos,
acertar la calle
del mediodía más íntimo
e incorporarle
al alma la mejor victoria
que tenemos
para diseminarla como gajos
en cada rincón
visitado en los espacios concedidos,
al distinguir
a esta vieja epopeya
de vivir.

Sofrenar los cáusticos impulsos
sostenidos apenas
por desconocidas sensaciones
que nos rigen
como ley natural incontenible
en múltiples
errores, que no aciertan a encontrar
la claridad
perdida en el instante singular
del primer llanto.

Tenemos el enigma decifrado
si creemos
que todo se desliza por el mundo
con alas
precisas en el destino incierto
pero exacto
sin temores de fondo ennegrecido
dolorosos como olvidos,
y en esa condición de liberados
podremos ser limpios
otra vez cual la hora primordial
en que arribamos.
( Luis Serrano Balbino )
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# 223: Anhelos


Quisiera de los bosques tropicales
ser un árbol de copa florecida,
donde el himno cantaran de la vida
las bandadas de alondras y turpiales.

Un gran árbol de brazos colosales,
de cuyo tronco entre la abierta herida
en rubios oros, lumbre derretida,
se encrespara la miel de los panales.

¡Así quisiera ser, alba paloma;
así pudiera entre esplendor y aroma
de los halcones del Dolor librarte!

¡Así pudiera al estallar el trueno
abrir mi pecho de dulzuras lleno
y entre mi propio corazón guardarte!
( Alfredo Gómez Jaime )
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# 224: Rima XXVII


Despierta, tiemblo al mirarte:
dormida, me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo cuando tú duermes.

Despierta, ríes y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja en sol que muere.
“Duerme!”

Despierta miras y al mirar tus ojos
húmedos resplandecen,
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida;
tranquilo fulgor vierten
cual derrama de luz templado rayo
lámpara transparente.
“Duerme!”

Despierta hablas, y al hablar vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue,
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
“Duerme!”

Sobre el corazón la mano
me he puesto porque no suene
su latido y en la noche
turbe la calma solemne:

De tu balcón las persianas
cerré ya porque no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
“Duerme!”
( Gustavo Adolfo Bécquer )
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# 225: Niña morena y ágil


Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.

Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.

Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.

Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva
como el trigal y el sol, la amapola y el agua.
( Pablo Neruda )
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