 |  # 256: Si Tu Me Olvidas
Quiero que sepas una cosa.
Tu sabes como es esto: si miro la luna
de cristal, la rama roja del lento otoño
en mi ventana, si te toco junto al fuego
la implacable ceniza o el arrugado cuerpo
de la leña. Todo me lleva a ti, como si
todo lo que existe, aromas, luz, metales,
fueran de pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien, si poco a poco dejas de
quererme, dejare de quererte poco a poco.
Si de pronto me olvidas no me busques que
ya te habre olvidado. Si consideras largo
y loco el viento de banderas que pasa por
mi vida y te decides a dejarme a la orilla
del corazon en que tengo raices, piensa que
en ese dia, a esa hora levantare los brazos
y saldran mis raices a buscar otra tierra.
Pero si cada dia cada hora sientes que
a mi estas destinada con dulzura implacable.
Si cada dia sube una flor a tus labios
a buscarme, ay amore mio, ay mia, en ti todo
ese fuego se repite, en mi nada se apaga ni
se olvida, mi amore se nutre de tua amor,
amada, y mientras vivas estara en tus
brazos sin salir de los mios. ( Pablo Neruda ) |
|  |  # 257: Yo sé que la vida existe
Yo sé que la vida existe
y que no soy menos mortal que otros,
pero la muerte ha dejado de preocuparme
desde que descubrí la amplitud del mundo
alimentado por el telescopio y el microscopio,
pero más que nada por la piedad a mi mismo
y a mis semejantes, por el amor a los hombres
y a las cosas, que no son sino el reflejo de los
hombres.
A estas alturas se adivina claramente que he
vuelto a descubrir el territorio siempre nuevo
en que el tiempo no es sino una flor por donde
se contempla el mundo.
Y el alma es la luz que entregan las cosas acaso
demasiado fuerte para muchos; un sonido de
laúd que se alarga en el silencio; el silencio
que rodea al Universo. ( Federico Schopf ) |
|  |  # 258: Niña morena y ágil
Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
el que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
y tu boca que tiene la sonrisa del agua.
Un sol negro y ansioso se te arrolla en las hebras
de la negra melena, cuando estiras los brazos.
Tú juegas con el sol como con un estero
y él te deja en los ojos dos oscuros remansos.
Niña morena y ágil, nada hacia ti me acerca.
Todo de ti me aleja, como del mediodía.
Eres la delirante juventud de la abeja,
la embriaguez de la ola, la fuerza de la espiga.
Mi corazón sombrío te busca, sin embargo,
y amo tu cuerpo alegre, tu voz suelta y delgada.
Mariposa morena dulce y definitiva
como el trigal y el sol, la amapola y el agua. ( Pablo Neruda ) |
|  |  # 259: El Presente
Tú, que no sé quien eres,
tú que lees estos versos míos
que tienen ya cien años,
oye:
No puedo ofrecerte una sola flor
de todo el tesoro de la primavera,
ni una sola luz
de estas nubes de oro.
Pero abre tus puertas y mira;
y coge entre las yerbas
de tu jardín,
el recuerdo oloroso de las flores
que ha cien años murieron.
¡Y ojalá puedas sentir
en la alegría de tu corazón,
la alegría viva
que esta mañana de abril te mandó,
a través de cien años,
cantando dichosa ! ( Rabindranath Tagore ) |
|  |  # 260: Derecho de propiedad
¡Nada es tan mío
como lo es el mar
cuando lo miro! ( Elías Nandino ) |
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